La Informática
Forense
se encarga
de analizar sistemas informáticos en busca de
evidencia que colabore a llevar adelante una causa judicial o una negociación
extrajudicial.
Es la aplicación de técnicas
y herramientas de hardware y software para determinar datos potenciales o
relevantes.
También puede servir para
informar adecuadamente al cliente acerca de las posibilidades reales de la
evidencia existente o supuesta.
Los naturales destinatarios de este servicio son los estudios jurídicos aunque cualquier empresa o persona puede contratarlo.
La necesidad de este servicio se torna evidente
desde el momento en que la enorme mayoría de la información generada está
almacenada por medios electrónicos.
En la recuperación de información nos enfrentamos con información que no es accesible por
medios convencionales, ya sea por problemas de funcionamiento del dispositivo
que lo contiene, ya sea porque se borraron o corrompieron las estructuras
administrativas de software del sistema de archivos. La información se perdió
por un problema de fallo de la tecnología de hard y/o soft o bien por un error
humano. El usuario nos indica su versión de los hechos y a menudo encontramos
sobre la falla original otras que el usuario o sus prestadores técnicos
agregaron en un intento de recuperación. Así es que debemos figurarnos
a partir del análisis del medio qué ocurrió desde el momento en que todo
funcionaba bien y la información era accesible.
En informática forense hablamos ya no sólo de recuperación de
información sino de descubrimiento de información dado que no hubo
necesariamente una falla del dispositivo ni un error humano sino una actividad
subrepticia para borrar, adulterar u ocultar información. Es por lo tanto
esperable que el mismo hecho de esta adulteración pase desapercibido.
La informática forense apela a nuestra máxima aptitud dado que enfrentamos desde casos en que el dispositivo fue borrado, golpeado y dañado físicamente hasta ligeras alteraciones de información que pueden constituir un crimen.
Este servicio es de utilidad a
empresas que llevan adelante juicios laborales con sus empleados, o con sus
asociados por conflictos de intereses, a estudios jurídicos que necesitan
recabar información ya sea para presentarla frente a un tribunal o bien para
negociar con las partes un acuerdo extrajudicial de resarcimiento, renuncia,
etc. Es de utilidad a los
organismos judiciales y policiales que buscan evidencias de todo tipo de crímenes.
Es un componente indispensable
en litigios civiles.
Algunos hechos:
se considera
que el 75% de los delitos relacionados con sistemas informáticos se producen desde dentro de una
organización (hacker
dentro del muro de fuego).
Durante 1999 el 93% de la
información se generó en forma electrónica (fuente: IDC)
La computación forense tiene aplicación en un amplio rango de crímenes incluido pero no limitado a: mal uso de la computadora que conlleve a pérdida de productividad de empleados (uso personal de correo electrónico, uso de internet para actividades personales o entretenimento). Robo de secretos comerciales e industriales, robo o destrucción de propiedad intelectual, destrucción de archivos judiciales, de auditoría, etc.
La evidencia informática es frágil por definición y puede fácilmente ser alterada o modificada y así perder autenticidad frente a una corte. Se deben por lo tanto establecer rígidas normas de preservación y cadena de custodia de la misma.